Hago más o menos lo que me gusta. Me levanto y me acuesto cuando puedo o quiero. Tengo una mujer que me soporta, a veces hasta me quiere y -siempre, siempre- me da lo mejor. Dos seudo hijas que me tratan como si fuese un padre, aunque nunca me dirán papá. Un perro con mal carácter parecido a mí, y un canario viajero del tiempo que a la hora de la siesta canturrea bajito evocando momentos felices.
Es, lejos, mucho más de lo que alguna vez creí merecer.
Es, lejos, mucho más de lo que alguna vez creí merecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario